Pensar que había un solo unicornio... Y el inútil de Silvio Rodríguez lo perdió...
*
Visiten el blog hermano del Pulpo (probablemente escrito por él bajo seudónimo): maquinasuelta.blogspot.com
23 julio, 2008
25 junio, 2008
25 mayo, 2008
19. ¿CUANTO SABE USTED DE ANTROPOLOGIA? (Tercera y última parte)
(... continuación de la entrada anterior...)
Éste no fue el único trabajo en el que el Dr. Renzer Taddington ha demostrado sus dotes de precursor, por no decir de adivino y futurólogo. En sus viajes por Medio Oriente, Rusia y el Oriente de más lejos (plasmados en su libro: "Asia dónde va Asia"), Taddengui
entrevió los síntomas de un malestar político creciente, leyó los signos ocultos en los mecanismos epistemológicos del quehacer gubernamental, entrevió los grandes cambios culturales que se avecinaban y la posibilidad de un giro copernicano en el orden social de esta región. En su apéndice (Nota del Traductor: —el Dr. Branson se refiere al apéndice del libro, no al del Dr. Taddei), con su vasto aliento profético, el Dr.Taddins señala: "Yo, acá, no vuelvo más".
Por último, pero no por último menos importante que los que dije antes de éste (Nota del Traductor: — "last but not least", en el original. Otra intraducible genialidad de Branson), quiero aprovechar esta ocasión para celebrar la reciente aparición del tomo 27 de la biografía de Karl Phillip Emmanuel Pérez, el gran bardo y poeta del tardío Renacimiento (Nota del Traductor—Fe de ratas: donde dice "tardío reanacimiento", debería decir "retardado de nacimiento"). Es la primera edición de la serie Biografía Negativa Experimental, dirigida por el mismo Dr.Taddarvski. La tesis detrás de este proyecto ha sido el fruto de años de experimentación fotográfica aplicada a las ciencias sociológicas y antropofágicas.
Todos sabemos que la silueta de un objeto es más claramente definida cuando se ilumina desde, dejando los detalles en sombras. La noción innovadora del Dr. Tadders y su equipo es que, para dar el perfil exacto de una persona, es necesario contar todo lo que no tiene que ver con ella. Por ejemplo, en la biografía de Karl Phillip Emmanuel Pérez se omite toda referencia a él, a su obra o a su familia. Asimismo tampoco aparece la palabra "manzana", justamente porque se sabe que él comió algunas; ni se mencionan a Homero, Dante o Catulo, influencias evidentes en la obra de K.P.E. Pérez — ni a Goethe, porque fue influenciado por ella. Sí encontramos, sin embargo, una detallada descripción de las invasiones napoleónicas, de la evolución del dialecto "Tung'sai" en la frontera de China y Mongolia, y de las reglas de puntuación y ortografía, cosas de las que él no tenía idea.
No quisiera extenderme en alabanzas, datos biográficos y otras menopausias. Pero para concluir, querría resaltar —ya que el Dr.Taddej es muy humilde y prefiere ocultar estas cosas— que este premio es el último eslabón hasta el momento, de una carrera de títulos notables.
Renzer Taddustrei fue recipiente del título de Oloris Causa de la Universidad de Vérgamo (Europa); Chavo Pinche Compadre de la Universidad de Aguas Calientes, México; y del Indiana Jones Capo Total del Club Social y Familiar de Mataderos (Arg.). Asimismo se le ha ofrecido ser profesor emérito en Cambridge, Oxford, La Sorbonne, y también jefe de la barra brava de Nueva Chicago.
Nos hubiera gustado haber tenido acceso a su conferencia de hoy, pero fue a puertas cerradas. No lo dejaron pasar.
(... continuación de la entrada anterior)
Quiero hacer notar los riesgos y peligros que van junto con la profesión que Taddey ha elegido con valentía y presteza, dando muestra cabal de que el hombre se mide por sus actos y no sólo por sus títulos. Durante su estancia en Nueva York, Taddy sobrevivió al ataque de un pato en Central Park, a las acusaciones de lascivia de una vieja en Macy's y a una hamburguesa (o dos) del New Royale Dinner Restaurant (Bay Ridge, Brooklyn).
Con respecto a su último libro, creo que Renato Taddalis ha hecho las cosas bastante bien, sobre todo si tenemos en cuenta que empezó con un montón de hojas en blanco. Aguardamos con ansiedad su autobiografía: La Vida es una Represa.
Y con esto, que Dios los proteja, y a mí, no me olvide.
Éste no fue el único trabajo en el que el Dr. Renzer Taddington ha demostrado sus dotes de precursor, por no decir de adivino y futurólogo. En sus viajes por Medio Oriente, Rusia y el Oriente de más lejos (plasmados en su libro: "Asia dónde va Asia"), Taddengui
entrevió los síntomas de un malestar político creciente, leyó los signos ocultos en los mecanismos epistemológicos del quehacer gubernamental, entrevió los grandes cambios culturales que se avecinaban y la posibilidad de un giro copernicano en el orden social de esta región. En su apéndice (Nota del Traductor: —el Dr. Branson se refiere al apéndice del libro, no al del Dr. Taddei), con su vasto aliento profético, el Dr.Taddins señala: "Yo, acá, no vuelvo más".
Por último, pero no por último menos importante que los que dije antes de éste (Nota del Traductor: — "last but not least", en el original. Otra intraducible genialidad de Branson), quiero aprovechar esta ocasión para celebrar la reciente aparición del tomo 27 de la biografía de Karl Phillip Emmanuel Pérez, el gran bardo y poeta del tardío Renacimiento (Nota del Traductor—Fe de ratas: donde dice "tardío reanacimiento", debería decir "retardado de nacimiento"). Es la primera edición de la serie Biografía Negativa Experimental, dirigida por el mismo Dr.Taddarvski. La tesis detrás de este proyecto ha sido el fruto de años de experimentación fotográfica aplicada a las ciencias sociológicas y antropofágicas.
Todos sabemos que la silueta de un objeto es más claramente definida cuando se ilumina desde, dejando los detalles en sombras. La noción innovadora del Dr. Tadders y su equipo es que, para dar el perfil exacto de una persona, es necesario contar todo lo que no tiene que ver con ella. Por ejemplo, en la biografía de Karl Phillip Emmanuel Pérez se omite toda referencia a él, a su obra o a su familia. Asimismo tampoco aparece la palabra "manzana", justamente porque se sabe que él comió algunas; ni se mencionan a Homero, Dante o Catulo, influencias evidentes en la obra de K.P.E. Pérez — ni a Goethe, porque fue influenciado por ella. Sí encontramos, sin embargo, una detallada descripción de las invasiones napoleónicas, de la evolución del dialecto "Tung'sai" en la frontera de China y Mongolia, y de las reglas de puntuación y ortografía, cosas de las que él no tenía idea.
No quisiera extenderme en alabanzas, datos biográficos y otras menopausias. Pero para concluir, querría resaltar —ya que el Dr.Taddej es muy humilde y prefiere ocultar estas cosas— que este premio es el último eslabón hasta el momento, de una carrera de títulos notables.
Renzer Taddustrei fue recipiente del título de Oloris Causa de la Universidad de Vérgamo (Europa); Chavo Pinche Compadre de la Universidad de Aguas Calientes, México; y del Indiana Jones Capo Total del Club Social y Familiar de Mataderos (Arg.). Asimismo se le ha ofrecido ser profesor emérito en Cambridge, Oxford, La Sorbonne, y también jefe de la barra brava de Nueva Chicago.
Nos hubiera gustado haber tenido acceso a su conferencia de hoy, pero fue a puertas cerradas. No lo dejaron pasar.
(... continuación de la entrada anterior)
Quiero hacer notar los riesgos y peligros que van junto con la profesión que Taddey ha elegido con valentía y presteza, dando muestra cabal de que el hombre se mide por sus actos y no sólo por sus títulos. Durante su estancia en Nueva York, Taddy sobrevivió al ataque de un pato en Central Park, a las acusaciones de lascivia de una vieja en Macy's y a una hamburguesa (o dos) del New Royale Dinner Restaurant (Bay Ridge, Brooklyn).
Con respecto a su último libro, creo que Renato Taddalis ha hecho las cosas bastante bien, sobre todo si tenemos en cuenta que empezó con un montón de hojas en blanco. Aguardamos con ansiedad su autobiografía: La Vida es una Represa.
Y con esto, que Dios los proteja, y a mí, no me olvide.
24 marzo, 2008
18. ¿CUANTO SABE USTED DE ANTROPOLOGIA? (continuación)
(Esta es la segunda parte de un artículo sobre el Dr. Enzo Taddeus, Antropólogo. Encontrarán la primera en la entrada anterior)
Su tercer trabajo es un estudio breve sobre los Vikingos en la Antártida. A veces la brevedad es transportadora de una consistencia y un poder de convencimiento tales, que previenen a priori toda posibilidad de ahondar más en el tema, como un axioma. Para este trabajo Taddrake contó con el apoyo del gobierno nacional, así como del Instituto para Investigaciones Nórdicas, The Massachussets Institute of Technology y The Rockeffeller Foundation. Tres barcos fueron puestos a su disposición, junto con un personal de 197 personas y un perro. La parte central del documento (sacadas la tapa y la contratapa) resume su conclusión tras arduos meses de investigación:
Acerca de los Vikingos en la Antártida:
No hay.
Luego de este verdadero triunfo, las fundaciones se peleaban para tener el privilegio de esponsorearlo. Su estudio sobre la literatura Swalahi del áfrica occidental es, quizá, el trabajo suyo que más ha repercutido en el ámbito académico. Según señala Taddeolis "el gran problema de la literatura Swalahi es que está escrita integramente en Swalahi, y que no se entiende nada", y agrega en una nota al pie: "—nada de nada". En el capítulo dedicado al método de escritura Swalahi el Dr. Taddedes hace uso irrestricto de su erudición mitógica:
"Usan una cosa que luce como un palito y que, dicen ellos, se las proveen los pájaros (probablemente el vestigio de un ritual antiguo — o están locos). Después hunden la punta en una pequeña vasija llena de un líquido negro, la sacan y la transportan hasta el papel. Acto seguido de la punta del palito, como si se tratara de un truco de magia, un líquido muy similar al que acabo de describir fluye siguiendo los movimientos de la mano, y luego las letras y las palabras pueden distinguirse con perfecta claridad (en el papel, no en el palito). Estos pobres salvages no han visto una computadora en toda su vida. Es también altamente probable que no sepan lo que es una impresora. No contestaron con certeza esa pregunta. Tarde o temprano me enteraré.”
Taddekievich declara: "Habría que enseñarles a escribir en inglés o, si no, en portugués", pero no se detiene en el tema.
***
Quiero aclarar que, al analizar la obra de este mesías de la ciencia, mi meta no es menoscabar los méritos de otros, sino resaltar la importancia y la apremiante urgencia de los suyos. La sinceridad alumbra el camino de los asombrados (Nota del Traductor: Bellísimo juego de palabras del Dr. Branson, intraficable de una lengua a otra).
El trabajo de Relzo Taddinis fue pionero en su campo. Si bien él abandonó el tema africano para dedicarse a otras labores, otros tomaron la antorcha de su vademecum teórico. Con éste propósito, en los últimos trimestres un equipo de etnólogos y lingüinis a cargo del Dr. Wáshington Gómez ha puesto en marcha el programa "USA for Africa, part 3 (The Return of the King)".
Wáshington Gómez (quizá más famoso por su traducción de "Dónde cuelga mi campana. Estudios sobre lo largo y lo oscuro", de Peter Gervasio Vhonderstügen), en una entrevista reciente, señala la trascendencia del libro de Taddereis y sumariza la situación actual de los estudios, de la siguiente manera: "El problema no es enseñarles inglés a los Swalahis. Es hacerles olvidar el swalahi. Con este fin se han implementado los últimos métodos experimentales disponibles. El procedimiento es el siguiente: Digamos que la palabra "nga", en swalahi, significa "vaso". Nuestro equipo de psicólogos pone un vaso encima de una mesa X. Se sienta al sujeto de la investigación en una silla en medio de la habitación. Se le jura que nada va a pasarle (lo cual, según nuestros psicólogos, inmediatamente le hace creer al sujeto que algo va a pasarle —esto sensibiliza su atención). Entonces, señalando el vaso, y en perfecto inglés, se le pregunta: "¿Qué es esto?". En el momento en que el sujeto está dando la respuesta con la seguridad del hábito (en este caso, "nga") un especialista de nuestro equipo pasa por delante y, como distraído, se lleva el vaso, dejando sólo la mesa vacía. El que hace las preguntas, señalando la mesa (o la pared o un florero —pero esto es ya un tema más complejo), repite: "nga".
El sujeto entonces pasa por las siguientes etapas:
1) Negación: intenta explicarnos que "nga" no significa "mesa" sino "vaso" y que se refiere al objeto así llamado que se llevó el otro tipo (aquí se introduce también el tema del "otro", la "otredad", un tema muy profundo). La tarea del científico es siempre negar. Señalar la mesa, decir "nga", negar, aguardar.
2) Cólera: intentamos convencer al sujeto de que está enfermo de cólera y que sufre alucinaciones —que vió un vaso donde nunca lo hubo—, lo cual lo irrita sobremanera.
3) Sumisión: el sujeto comprende que su única salida es preguntarnos qué queremos que diga (pero se entiende que no es una imposición de nuestra parte, sino el resultado de un proceso personal). Llegado este punto, restituimos el vaso a su posición original y decimos la palabra correspondiente —en este caso: "glass" (o “vaso” en inglés).
De esta manera nos aseguramos que el sujeto no quiera ni recordar la palabra "nga", que queda así borrada para siempre de la faz del lenguaje. Luego se pasa al siguiente objeto y se repite la operación.
Esta etapa "sanitaria" está recién dando sus primeros pasos. Todavía no sabemos cómo vamos a enseñarles a decir "montaña", "fotosíntesis", "occipital" y frases complejas como Ñandú roñoso o Un olor incierto nos acecha, pero ya llegaremos. Uno no debe apresurarse."
Quiero señalar que el "timing", la precisión, el saber distinguir el momento exacto en que hay que retirar el objeto de la mesa, es un factor muy importante y delicado, que requiere un alto grado de profesionalismo y sensibilidad, y que demuestra la fina capacitación del equipo del Dr. Washington Gómez. Algunos retrógrados han sugerido la posibilidad de utilizar el castigo físico con los Swalahis.
Semejante retroceso filosófico debe ser mantenido a raya, antes que nos sumerjamos de nuevo en la noche medieval ("the dark medieval knight", como dice Shakespeare). La tortura psicológica es mucho más moderna y ofrece amplias posibilidades de desarrollo al científico imaginativo. (Nota del Traductor—Ver la delicada mezcla de justeza poética y erudición profunda que demuestra el Dr. Branson en el párrafo que antecede. La cita de Guillermo Shaspeare es suficiente para demoler el mito que hace aparecer al científico como un hombre frío y calculador y malo.)
**
(No se pierdan el final de este artículo la próxima semana. O la otra. Cuando llegue la traducción. Es fascinante, estremecedor…)
21 marzo, 2008
17. ¿CUANTO SABE USTED DE ANTROPOLOGIA?
Este es un artículo que encontré mientras navegaba, qué digo, naufragaba en el website de Columbia University. Es interesante porque habla sobre el estado actual de la antropología norteamericana y los estudios a los que se aplica. Estuve intentando volver a encontrarlo y me fue imposible. Supongo que lo sacaron del "online". Según el Pulpo, nunca existió, lo cual me hace sospechar que él sabe exactamente dónde fue a parar. Por suerte lo había copiado.
Lo doy en tres partes para que no se haga tan largo. No tiene desperdicio.
**
Unas palabras acerca del avance de las ciencias antropológicas, por el Dr. Julian Branson Jr. (Traducido al castellano por Adelfasio Wagner von Bonn).
[Nota: quienes quieran más información acerca del Dr. Julian Branson Jr. pueden revisitar el capítulo 10 de este mismo Blog].
Estas palabras introductorias fueron leídas ayer por el Dr. Branson, en una reunión celebrada en homenaje al Doctor Enzo Taddeus, Antropólogo y Humanista, reunión a la que nadie asistió, ni siquiera el homenajeado. En realidad la celebración fue postergada hasta el siguiente viernes (fecha en la cual Taddeus dará a conocer los resultados de sus últimas investigaciones), pero el Dr. Branson, según manifestó, "decidió" equivocarse a propósito para demostrar la tesis desarrollada en su nuevo libro "Mistaken Mistakes. How to err properly" (“Equivocaciones quivocadas. Cómo errar apropiadamente”, Miskatonic Press, 2008) según la cual, si el tiempo y el espacio son relativos, entonces las celebraciones también. "Además, yo festejo cuando me da la gana", agregó.
El Dr. Branson cenó carré de cerdo con papas y tres copas de vino tinto. Solo.
**
Universidad de Columbia, Nueva York, por el Dr. Julian Branson Jr.
A lo largo de toda la mañana, de toda la tarde y de todo el día, se me ha perseguido fastidiosamente para que escriba unas palabras conmemorativas para la ocasión, a lo cual accedo y procedo con enorme placer. Me ha sido comunicado que el señor Enzo Taddeus finalmente ha concluido con honores la serie de observaciones y experimentos a los que le ha dedicado buena parte de los últimos, extensos, trabajosos, arduos y productivos días de esta semana. Lo primero, en todo caso, es felicitar al Dr. Taddeis y decirle que, sean cuales sean sus observaciones, espero que le aprovechen. Pero, fiel a mis principios éticos, morales y gnoseológicos, no puedo desperdiciar la ocasión de este festejo para, a la vez —y siempre con mi copa alzada en la mano—, intentar corregir un puñado de nociones insidiosas que han rondado los claustros estos últimos años.
"Veritas veritatis", como tengo grabado en el forro interno de mi pantalón. Y digo ésto, y lo reafirmo, acompañándolo con la siguiente verdad, que la Academia suele olvidar: No hace falta tener un título para estudiar al hombre. A lo largo de mi carrera yo he estudiado muchos hombres (y, en los buenos tiempos, incluso algunas mujeres) y ninguno me pidió mis credenciales. Es cierto que los tiempos han cambiado, y que ahora los títulos no son tan fáciles de comprar como antes, pero no olvidemos que adentro, muy adentro y al fondo, de cada científico, hay un hombre que palpita, un hombre que indaga, un hombe que lucha por llegar al corazón de la materia. No hay que olvidar, entonces, que Enzo Taddevich no es un doctor en cualquier cosa, sino en aquello de lo cual la humanidad saca su máximo beneficio. El Dr. Taddellio es, ante todo, un antropófago.
Hay varios trabajos a los que Taddelli debe su fama.
El primero es su deconstrucción del estudio titulado "La Violencia en el Fútbol Argentino", de Godda M. Harriedson, una fulminante pero valerosa respuesta que le valió a este último su expulsión de la cátedra de “Estudio de las Masas” de la Universidad de Harvard. Desde el primer párrafo, el Dr. Tadelus demuestra la precisión de su pensamiento, su constante cuestionamiento del mundo: “Digo yo: ¿Qué violencia?¿Qué fútbol?¿Dónde? Harriedson asume demasiadas cosas y nunca se toma el trabajo de explicarnos qué cosa es un "argentino", algo que sólo puede existir en la bochornosa imaginación de un autodidacta.”
Su segunda publicación vino a traer solaz y respuesta a uno de los temas más apremiantes de la ecología actual. El libro se titula "El Problema del Agua en el Mundo". Con su lógica irresistible y cristalina, casi sin esfuerzo evidente, Taddeki da en el blanco: El verdadero problema son los tiburones.
Es posible que los temas del agua y de la violencia, por ser tan raros, hayan cautivado la atención del público lector. Pero aquél que no se detiene en la superficie de las cosas, aquél que no compra libros porque la contraportada muestre la foto de un escritor hermoso, sabe reconocer en los detalles la punta del iceberg de una personalidad avasallante. Y ese es el caso con el Dr. Taddeus. Yo sostengo, yo afirmo, yo impongo, la necesidad de leer todo el corpus de la obra Taddeiana para tener una visión total del hombre y sus verdades. Querría repasar brevemente el resto de los trabajos de Taddegni y evitar así la injusticia de que queden "per omnia saecula pedorrarum" (Nota del Traductor: En lengua vulgar, "perdidos por un montón de tiempo").
(continuará…)
Lo doy en tres partes para que no se haga tan largo. No tiene desperdicio.
**
Unas palabras acerca del avance de las ciencias antropológicas, por el Dr. Julian Branson Jr. (Traducido al castellano por Adelfasio Wagner von Bonn).
[Nota: quienes quieran más información acerca del Dr. Julian Branson Jr. pueden revisitar el capítulo 10 de este mismo Blog].
Estas palabras introductorias fueron leídas ayer por el Dr. Branson, en una reunión celebrada en homenaje al Doctor Enzo Taddeus, Antropólogo y Humanista, reunión a la que nadie asistió, ni siquiera el homenajeado. En realidad la celebración fue postergada hasta el siguiente viernes (fecha en la cual Taddeus dará a conocer los resultados de sus últimas investigaciones), pero el Dr. Branson, según manifestó, "decidió" equivocarse a propósito para demostrar la tesis desarrollada en su nuevo libro "Mistaken Mistakes. How to err properly" (“Equivocaciones quivocadas. Cómo errar apropiadamente”, Miskatonic Press, 2008) según la cual, si el tiempo y el espacio son relativos, entonces las celebraciones también. "Además, yo festejo cuando me da la gana", agregó.
El Dr. Branson cenó carré de cerdo con papas y tres copas de vino tinto. Solo.
**
Universidad de Columbia, Nueva York, por el Dr. Julian Branson Jr.
A lo largo de toda la mañana, de toda la tarde y de todo el día, se me ha perseguido fastidiosamente para que escriba unas palabras conmemorativas para la ocasión, a lo cual accedo y procedo con enorme placer. Me ha sido comunicado que el señor Enzo Taddeus finalmente ha concluido con honores la serie de observaciones y experimentos a los que le ha dedicado buena parte de los últimos, extensos, trabajosos, arduos y productivos días de esta semana. Lo primero, en todo caso, es felicitar al Dr. Taddeis y decirle que, sean cuales sean sus observaciones, espero que le aprovechen. Pero, fiel a mis principios éticos, morales y gnoseológicos, no puedo desperdiciar la ocasión de este festejo para, a la vez —y siempre con mi copa alzada en la mano—, intentar corregir un puñado de nociones insidiosas que han rondado los claustros estos últimos años.
"Veritas veritatis", como tengo grabado en el forro interno de mi pantalón. Y digo ésto, y lo reafirmo, acompañándolo con la siguiente verdad, que la Academia suele olvidar: No hace falta tener un título para estudiar al hombre. A lo largo de mi carrera yo he estudiado muchos hombres (y, en los buenos tiempos, incluso algunas mujeres) y ninguno me pidió mis credenciales. Es cierto que los tiempos han cambiado, y que ahora los títulos no son tan fáciles de comprar como antes, pero no olvidemos que adentro, muy adentro y al fondo, de cada científico, hay un hombre que palpita, un hombre que indaga, un hombe que lucha por llegar al corazón de la materia. No hay que olvidar, entonces, que Enzo Taddevich no es un doctor en cualquier cosa, sino en aquello de lo cual la humanidad saca su máximo beneficio. El Dr. Taddellio es, ante todo, un antropófago.
Hay varios trabajos a los que Taddelli debe su fama.
El primero es su deconstrucción del estudio titulado "La Violencia en el Fútbol Argentino", de Godda M. Harriedson, una fulminante pero valerosa respuesta que le valió a este último su expulsión de la cátedra de “Estudio de las Masas” de la Universidad de Harvard. Desde el primer párrafo, el Dr. Tadelus demuestra la precisión de su pensamiento, su constante cuestionamiento del mundo: “Digo yo: ¿Qué violencia?¿Qué fútbol?¿Dónde? Harriedson asume demasiadas cosas y nunca se toma el trabajo de explicarnos qué cosa es un "argentino", algo que sólo puede existir en la bochornosa imaginación de un autodidacta.”
Su segunda publicación vino a traer solaz y respuesta a uno de los temas más apremiantes de la ecología actual. El libro se titula "El Problema del Agua en el Mundo". Con su lógica irresistible y cristalina, casi sin esfuerzo evidente, Taddeki da en el blanco: El verdadero problema son los tiburones.
Es posible que los temas del agua y de la violencia, por ser tan raros, hayan cautivado la atención del público lector. Pero aquél que no se detiene en la superficie de las cosas, aquél que no compra libros porque la contraportada muestre la foto de un escritor hermoso, sabe reconocer en los detalles la punta del iceberg de una personalidad avasallante. Y ese es el caso con el Dr. Taddeus. Yo sostengo, yo afirmo, yo impongo, la necesidad de leer todo el corpus de la obra Taddeiana para tener una visión total del hombre y sus verdades. Querría repasar brevemente el resto de los trabajos de Taddegni y evitar así la injusticia de que queden "per omnia saecula pedorrarum" (Nota del Traductor: En lengua vulgar, "perdidos por un montón de tiempo").
(continuará…)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
